Un impresionante joya natural compartida
La Sierra de Quila es un área natural protegida que abarca más de 15,000 hectáreas y en la que convergen los municipios de Ameca, San Martín Hidalgo, Cocula, Tecolotlán, Tenamaxtlán y Atengo. Fue declarada zona protegida el 23 de julio de 1982, mediante decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación, y desde entonces es administrada por un patronato integrado por representantes de cada municipio.
Este bosque es un verdadero santuario de biodiversidad. Sus paisajes están dominados por pinos, encinos, ocotes y cedros, acompañados de flores como la orquídea. Entre sus árboles más famosos se encuentran El Árbol de la Lira, un pino bifurcado que recuerda la forma del instrumento musical, y El Árbol Danzarín, cuyas curvas caprichosas parecen haber emigrado desde un bosque encantado.
La fauna es igualmente diversa: jaguarundis, jabalíes, venados, coyotes, gatos monteses, pumas, tortugas y una gran variedad de aves como águilas, lechuzas, calandrias y zenzontles.
La topografía es compleja, detaca El Cerro del Huehuentón; por su altura es uno de los más importantes en el Estado de Jalisco, alcanza los 2,540 metros sobre el nivel del mar. Este es uno de los puntos con uno de los varios miradores que se pueden encontrar entre los rincones de la sierra con impresionantes vistas; dede las esperadas a los valles aledaños hasta lugares que ni imaginarías: en días despejados se puede ver Guadalajara o el Oceano Pacífico.
El agua es protagonista en la Sierra: cascadas, riachuelos y manantiales se multiplican en todo el territorio. Destacan El Salto de Tecolotlán y El cañón de Santa Rosa (Sistema Digestivo); donde se encuentran multiples caidas de agua, incluida la magnífica casdada de El salto de Santa Rosa, tambien interesante La Ciénega con lugares ideales para el ecoturismo y la contemplación. También existen áreas de camping, asadores, miradores, pistas para ciclismo de montaña y rutas de escalada y rapel.
Además de su riqueza natural, la Sierra de Quila es escenario de programas educativos y formativos para jóvenes, enfocados en la prevención de incendios, la reforestación y la educación ambiental. Se desarrollan proyectos productivos como apicultura, huertos frutales y artesanías con ocochal, así como iniciativas ecoturísticas que fortalecen la economía local.
Existen también ruinas de un antiguo aserradero, conocido como La Máquina, testimonio de la historia productiva de la región.
La Sierra de Quila te espera con sus cascadas, miradores y senderos: un espacio compartido donde la naturaleza se convierte en refugio y aprendizaje.







